En primer lugar, quiero agradecer al presidente del FIIU Dr. Luis David Prieto Martínez, Vicerrector Académico, Pontificia Universidad Javeriana (Colombia) y a los miembros de la Junta Directiva: Dr. Joaquín Guerra Achem, Vicerrector Académico y de Innovación Educativa, TEC Monterrey, Dr. Antonio Molina, Director del área Ciencias de la Educación, Universidad Politécnica de Valencia, Dra. Susan Francis Salazar, Vicerrectora de Docencia, Universidad de Costa Rica, Dr. Jon Altuna, Vicerrector Académico, Universidad de Mondragón y a la Dra. Almudena Eizaguirre, Directora de Innovación Docente, Universidad Deusto, su generosidad para conmigo por este reconocimiento que es justo decirlo es absolutamente compartido.

Así mismo, aprovecho esta ocasión para agradecer y compartir con todas las universidades que han colaborado con el FIIU desde su fundación porque este reconocimiento es extensible a todas ellas, y a todas las personas que desinteresadamente han contribuido en distintas tareas (en el mantenimiento de la web, en la organización de los distintos foros celebrados en diversos países (Chile, México, España, Costa Rica, Colombia, Paraguay ) en algunos países hasta dos veces. En estos foros hemos trabajado temas como: los modelos y estrategias de innovación, problemas y estrategias del aprendizaje universitario, el compromiso de las universidades, aprendizaje por competencias, el vínculo entre universidad y su compromiso con la sociedad, la innovación en la formación del profesorado, la innovación educativa para transformar la sociedad multicultural, la transformación de las universidades en una nueva sociedad digital, entre otros temas.

Han pasado más de doce años de la creación del Foro Internacional de Innovación Universitaria, y está claro que el tema de la innovación sigue creciendo de interés y necesidad. En un escenario ya etiquetado como VUCA, acrónimo en inglés de los términos Volatility, Uncertainty, Complexity y Ambiguity, creado por el ejército de los Estados Unidos. Es un término bélico que refleja actual y claramente una descripción exacta de la realidad mundial. Y la innovación universitaria debe convertirlo en la lucha por lograr los derechos de todos los seres humanos. La pandemia del Covid-19 ha cambiado la perspectiva de la seguridad en el mundo y con ella se ve necesario reinventarse y aplicar todas las estrategias para vencer esta pandemia y crear nuevos modos de aprender y de enseñar, de vivir y realzar los valores realmente importantes que en muchas ocasiones habían sido reemplazados por valores sucedáneos impulsados por los mercados insaciables perdiendo la perspectiva más humanística y social.

Hoy como en ninguna época de la historia de la humanidad, existe más pobreza, más personas con altísima vulnerabilidad, más violencia (guerras, pérdida de derechos humanos en casi todos los países, hambrunas, migrantes, refugiados, trata de personas, por citar sólo algunos de los problemas existentes hoy).

Es absolutamente imprescindible y urgente, una mirada innovadora para transformar un mundo caótico, un mundo deshumanizado. Como señala el Papa Francisco en la encíclica “Fratelli tutti” : “reconozcamos igualmente que, a pesar de que la comunidad internacional ha adoptado diversos acuerdos para poner fin a la esclavitud en todas sus formas, y ha dispuesto varias estrategias para combatir este fenómeno, todavía hay millones de personas- niños, hombres y mujeres de todas las edades- privados de su libertad y obligados a vivir en condiciones similares a la esclavitud”.

La innovación es necesaria pero tiene que ser una innovación con visión social que promueva el bienestar y la calidad de la vida humana de todas las personas y todos los países. Es imprescindible la innovación generada con personas generosas, dispuestas a dar lo mejor de sí en el campo profesional que le toque vivir, y el FIIU puede convertirse en un enorme HUB que agrupe y conglomere e interconecte a instituciones y personas con afán de construir un mundo más humano.

Gracias de nuevo a las instituciones que han colaborado y ayudado al FIIU, y por supuesto a las personas que de modo individual se han sumado a estos esfuerzos.